De la tierra a la mesa, unidos al Reino Vegetal 

Desde una aspiración genuina de incorporación al movimiento energético que implica participar con el Reino Vegetal  desde la siembra hasta, en algunos casos, su preparación como alimentos; la Comunidad-Luz Figueira organizó un taller en dos jornadas:La primera el 31 de agosto y la segunda el 12 de septiembre y en ambas fechas contó con la participación de niños, jóvenes y adultos.Se realizó en el área  denominada “Vida Creativa” de dicha comunidad; específicamente en la Casa de la Harina. Siendo La caña de azúcar, la yuca y el maní los protagonistas de esta experiencia de conexión en su proceso de transformación, como es el caso del melado y la harina de yuca respectivamente.

” No es lo mismo decir: Gracias Padre por este alimento cuando ya tienes eso dentro de tus células; el cómo se elabora, cuántas personas se necesitan para producirlo, desde que nace en la tierra hasta que llega a la mesa.” Nos comentó Nancy, participante de esta experiencia y miembro estable de la Comunidad de Figueira, coordinadora del área Núcleo Corazón Sagrado. Quien además agregó: “La vivencia con los reinos fué maravillosa”.

Un proceso completo de aprendizaje

En la primera jornada el grupo fue invitado a recorrer parte de las instalaciones del área , partiendo desde la casa de la harina y guiados por Zara,especialista del tema y miembro residente de la misma comunidad, los participantes tuvieron la oportunidad de conocer el galpón de granos, la panadería, las instalaciones donde se elabora el Tofú y en cada  sitio el funcionamiento de cada máquina además de  las tareas que allí se realizan. Así como la información sobre la autosustentabilidad.

En ambas jornadas se distribuyeron en grupos para la elaboración del producto como la harina de yuca,el jugo de caña y el melado, siendo este último el resultado no tan solo de un néctar; ya que en el proceso de elaboración surgieron reflexiones. Así nos lo reveló Priscila, una joven residente de la Comunidad de Figueira :” Fue un trabajo que levantó muchas reflexiones, como por ejemplo al limpiar la caña, nos percibimos como almas pues algunas eran más sucias que otras pero todas quedan limpias por igual. Es lo que hace Dios con nosotros,algunas almas son más sucias que otras pero todas quedan limpias y al final da para hacer el Jugo”.

Por su parte Nara,otra joven participante y miembro estable de la misma comunidad nos expresó : ” Siento que esto es un camino de retorno, un camino de rescate de nuestra relación con los Reinos, con la vida y con la esencia de la creación”, refiriéndose a la experiencia en general.

Construyendo la Unidad

De igual modo personas que visitan por primera vez la Comunidad Luz Figueira  compartieron su sentir como fue el caso de Jorge quien se mostró agradecido con el grupo y la experiencia  en sí :”Encontré el grupo muy divino, nos tornamos una hermandad,todo el mundo de corazón. Es lo que el planeta necesita, hermandad”.

Sitavashi devi, quien llegó desde Estados Unidos para conocer la comunidad se encontró con esta actividad “confieso sentirme en un ambiente sagrado, cuyas actividades como esta me hacen sentir parte de un trabajo humanitario,que forma parte del planeta todo y me siento que de alguna manera estoy cumpliendo con mi propósito”.

La participación infantil también estuvo presente; desde el descascar maní, pasando por la elaboración de la harina de mandioca y  todo el proceso de la caña de azúcar . “Me sentí bien, me gustó la experiencia pero lo que más me gustó fue pasar la caña por la procesadora, por la máquina.” Expresó con alegría Matheus Zion de 10 años, escolar; uno de los niños participantes; quien de manera espontánea se acercó a dar su opinión recalcando con énfasis ” Volvería a hacer esta experiencia”.

De esta manera la Comunidad luz Figueira inició estas jornadas que continuarán en su programación periódica propiciando encuentros que seguirán, como dijeran algunos de sus participantes “abriendo las puertas a experiencias magniíicas de unión con los reinos”.