Comunidad-Luz Nueva Tierra desarrolla capacitación para mejorar prácticas de organización, colaboración y elaboración de proyectos.
La Comunidad-Luz Nueva Tierra, afiliada a laFraternidad–Federaçión Humanitaria Internacional (FFHI), viene realizando hace un año, una oficina de capacitación en proyectos enfocados en el desarrollo de propuestas estructuradas, organización interna y fortalecimiento de acciones comunitarias. La iniciativa utiliza la metodología alemana ZOPP (Zielorientierte Projektplanung, ó Planificación de Proyectos Orientado por Objetivos), herramienta que auxilia en la definición de metas, análisis de problemas y elaboración de proyectos con base en estrategias claras y viables.
El grupo participa de encuentros regulares que comparten el aprendizaje teórico, ejercicios prácticos y momentos de colaboración. Residentes, representantes de Monasterio e integrantes de coordinación toman parte de la formación, cuyo objetivo es mejorar competencias de planificación y ampliar la capacidad de la Comunidad de transformar necesidades internas en acciones concretas.

Después la Madre María Cafarnaum, integrante del equipo de coordinación de la Comunidad-Luz, ese taller surgió después de la visita de Izabel Sousa a Comunidad-Luz. “Nosotros comenzamos con ese taller de proyectos después que Izabel vino a la Comunidad y observó la necesidad de desarrollar algunos proyectos que estábamos necesitando. Ella es la profesional que nos enseñó a desarrollar los proyectos bajo la metodología ZOOP”.
La facilitadora Izabel Sousa, psicóloga y pedagoga con más de 20 años de experiencia en gestión de proyectos de programas socio ambientales, explica que la propuesta busca fortalecer la organización interna de la Comunidad- Luz. “El objetivo principal de este taller al ser pensado para la Comunidad-Luz Nueva Tierra es ayudarla a organizarse mejor para ver las demandas bajo la forma de acciones puntuales, proyectos y programas permitiendo ampliar la visión, percibiendo que la planificación ayuda mucho a evitar desperdicio de recursos, tiempo, personas, materiales. Otro objetivo es también ejercitar los valores espirituales, mejorar la comunicación, la colaboración en la vida comunitaria”.

Ella destaca además el potencial identificado entre los participantes. “Ver el resultado de la planificación y de la organización en la vida diaria es una forma de promover adhesión y participación. Percibí que el conocimiento sobre un “hacer más organizado” puede ser potencializado por la Comunidad–Luz , pues algunos integrantes demostraron habilidad e intereses que, bien acompañados y orientados, pueden despertar sus potencias para ir más allá de la planificación y transformar sueños en acciones, paso a paso, con atención, claridad y colaboración”.
El taller se realizó de forma continua a lo largo del año, respetando la rutina grupal y garantizando la participación de diferentes integrantes. Madre María Cafarnaúm observa que el compromiso se consolidó con el avance de las actividades: “Percibí receptividad y optimismo por parte de la mayoría aun siendo un desafío para algunos ya que existía alguna dificultad en adecuar las agendas para participar, pero después le los primeros resultados, ya percibí que el interés y el compromiso aumentaron bastante”.
La expectativa para el futuro es que el proceso formativo evolucione para la creación de una pequeña oficina de proyectos dentro de laComunidad–Luz. “La propuesta es poder tener un oficina de proyectos dentro la Comunidad-Luz que dos, tres personas puedan dedicarse a desarrollar proyectos en beneficio de la Comunidad y de su entorno, sin jamás olvidar a los vecinos y las familias en situación de vulnerabilidad. La propuesta es que en el futuro próximo podamos tener un banco de proyectos y que podamos entregar esto a posibles donadores”, afirma la Madre.
Los grupos están concluyendo la elaboración de los primeros proyectos que serán evaluados por la coordinación antes de continuar con la etapa de captación de recursos. Según Izabel, esa etapa señala un avance importante. “Creo que la implementación del primer proyecto será un gran motor para una cultura de planificación y organización, teniendo un enfoque más estructurado de qué hacer en la Comunidad-Luz”
Más allá del aspecto técnico, el taller ha fortalecido un trabajo en conjunto y en la construcción colectiva. Para la Madre Cafarnaúm, la estructura proporcionada por la metodología favorece la mayor claridad en la definición de las acciones. “El taller fue muy bien desarrollado, porque Izabel propuso tema por tema, una estructura de proyecto, como si fuese una columna vertebral, uniendo todas las vértebras – desde el inicio hasta la finalización del proyecto”.
Ella además destaca el impacto en lo cotidiano de los participantes: “Todas las personas que participaron hasta este momento tuvieron una oportunidad de poder ejecutar, a través del taller, una forma de pensamientos que lleve las actividades, los proyectos, aun en lo cotidiano, a poder tener un principio, medio y fin”
Madre María Cafarnaúm refuerza que el aprendizaje adquirido también se refleja en el ámbito personal. “Cada consciencia consigue proyectar y planear antes de llegar a la acción a lo que ella quiere desarrollar, considerando muchos aspectos como objetivo principal, objetivos específicos, definición de la situación, el problema y cómo puede ser esa resolución. Es algo que puede servir para nuestra vida cotidiana, no necesariamente para desarrollar un proyecto. “

La residente Maryan también valoriza la construcción colectiva promovida por la formación. “Aprender en grupo es siempre muy bueno, porque somos humanos, tenemos diferentes opiniones y precisamos respetar la opinión del otro. Cada persona ofrece su amor, su contribución individual, y todos están unidos con el mismo objetivo: el desarrollo sea el que fuera”.
Ella resume el impacto del taller: Aprendí que pensar de forma democrática y planificar con propósito son esenciales. Con el inicio, medio y fin bien definidos, el grupo camina unido rumbo a un objetivo común – como una verdadera Comunidad-Luz”.
Con vista en la capacitación continua y en el perfeccionamiento de las prácticas internas, el taller se consolida como una iniciativa estructurante para la Comunidad-Luz Nueva Tierra, fortaleciendo procesos, mejorando funciones colectivas y contribuyendo para un planeamiento más consciente, colaborando y alineando las necesidades reales de la Comunidad y de su entorno.




