El barrio de Itupeva, a 25 km del centro de Pirassununga, donde vive una comunidad rural compuesta por familias en vulnerabilidad social, es uno de los lugares en los que la Red-Luz de Pirassununga, afiliada a la Fraternidad – Federación Humanitaria Internacional (FFHI), proporciona asistencia de innumerables formas.

El barrio carece de servicios básicos, como un centro de salud y una escuela. La distancia y la falta de transporte también dificultan la vida diaria de todos. Unos pocos que pueden trasladarse trabajan en la construcción civil, pero la gran mayoría trabaja en laboreos de caña de azúcar y en la cosecha de naranja.

La donación de canastas de alimentos es una rutina mensual; cuando es necesario, el grupo Rede-Luz también proporciona ropa, zapatos y mantas, e incluso proporciona mangueras y bombas de agua para el abastecimiento de huertas y otros cultivos.

Algunos domingos, las visitas a la comunidad se  acompañan con bebidas gaseosas y pasteles que alegran a niños, jóvenes y adultos.

También se atienden pedidos puntuales, que llegan constantemente, como es el caso de una señora con leucemia cuyo hijo de once años padece diabetes, quien además de la canasta básica también recibe los medicamentos y suplementos recetados por el médico.

Además de mantener todas estas actividades a lo largo de 2020, los 14 integrantes de la Rede-Luz de Pirassununga, junto a algunos simpatizantes y familiares, decidieron recolectar juguetes para distribuir en Navidad.

Gestos de cariño y atención

El propio grupo fue el encargado de organizar todo el evento, desde el catastro de las familias, pasando por la confección de las invitaciones, hasta la entrega de los obsequios, según informó uno de los integrantes de Red-Luz, Walace: “Las familias y sobre todo los niños esperaban este día con gran expectativa, ya que cada familia recibió una invitación con fecha y hora”.

En total, se catastraron 21 familias, totalizando 62 niños y jóvenes. Todos recibieron los obsequios en sus casas, y “los padres estaban profundamente felices y agradecidos de que sus hijos fueran recordados y de que recibieran los obsequios que se compraron de acuerdo a su edad”, explicó Walace.

Rede-Luz em Pirassununga

Este grupo de la Red-Luz de Pirassununga pensó en pequeños detalles que evidenciaban mucha dedicación y cariño hacia los miembros de esta comunidad. Un ejemplo de esto fue la elaboración de una tarjeta de Navidad para cada familia, que contenía el nombre de sus miembros.

Según Walace, fueron varias las expresiones de agradecimiento que recibieron: “Estas madres me confesaron, emocionadas, que tal gesto fue algo sorprendente, que no olvidan pues no esperaban que sus hijos recibieran un regalo de Navidad”.

Viviendo la caridad

La práctica de la caridad, con la intención no solo de alimentar los cuerpos de los que sufren, sino también de proporcionar una comunión de corazones, está en la base de la enseñanza propuesta por José Trigueirinho Netto, fundador de la Fraternidad – Humanitaria (FFHI), quien afirmó: “La caridad en la consciencia nos acerca a los que sufren y nos lleva a vivir la fraternidad en un proceso de unión cada vez más amplio”.

Esta enseñanza la puso en práctica el grupo Red-Luz de Pirassununga, que incluso, en un año de pandemia, lleno de dificultades para todos, supo unirse con quienes más lo necesitan . Al entregar su corazón, pusieron en práctica la verdadera fraternidad.

Conozca más sobre las acciones de la Rede-Luz.