Como homenaje de la Fraternidad – Federación Humanitaria Internacional (FFHI) a todos los refugiados en el mundo, presentamos el video NONA AMOANO – Somos Todas Artesanas, en la apertura de la semana en celebración del Día Mundial de los Refugiados, el próximo 20 de junio.

El documental, narrado por la hermana María Auxiliadora, misionera voluntaria de la Fraternidad – Humanitaria (FFHI) y monja de la Orden Gracia Misericordia, tuvo como objetivo compartir la experiencia de servicio humanitario de la hermana con las artesanas warao.

El video trae una profunda reflexión sobre la etnia indígena Warao, un nombre que se puede traducir como “Pueblo del Agua”, en referencia a su contexto original en las orillas del delta del río Orinoco, en Venezuela. Este grupo étnico, que hace algunas décadas encuentra dificultades en Venezuela y ha llegado a vivir en zonas urbanas donde se enfrenta a la incongruencia y a la marginalidad social, fue el primero en verse afectado por la crisis social y económica que experimenta el país. Esta situación llevó a los Warao a cruzar la frontera con Brasil en busca de mejores condiciones de vida.

Con un flujo migratorio creciente y que se expande cada vez más en las regiones del norte y nordeste de Brasil, el desplazamiento internacional forzado de los pueblos indígenas es una situación que requiere una atención especial de las organizaciones que trabajan en crisis humanitarias, pues a la condición de los refugiados se agrega el factor de la diferencia cultural. Ya hay miles de Warao, así como de otras etnias de Venezuela viviendo en Brasil.

En el estado de Roraima, donde se concentra la mayor parte de esta población, la Fraternidad – Humanitaria (FFHI) administra dos refugios indígenas, uno en Boa Vista y otro en Pacaraima, ciudad fronteriza con Venezuela, en asociación con el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). El trabajo en el refugio de los pueblos indígenas no tiene precedentes en el contexto de la respuesta humanitaria, que llevó a la Fraternidad – Humanitaria (FFHI) a buscar elementos que pudieran contribuir a la construcción de un entorno apropiado para su cultura y que respete sus costumbres y conocimientos.

El incentivo del trabajo con los artesanos y de la relación de los warao con el árbol de buruti, al cual ellos llaman en sus historias como el “Árbol de la Vida” y con el cual tienen un profundo vínculo material, fue una de las principales vías para reestablecer la dignidad humana y para valorar la cultura indígena. Según la misionera: “cuando esas personas están allí, dentro de un refugio, en un centro urbano, fuera de su país, y hacen artesanías, es como un ritual de conexión  con sus propias orígenes”.

El relato, hecho por la misionera de una experiencia absorbida a lo largo de los años de contacto con los pueblos indígenas en el refugio, trae una reflexión basada en el amor, la observación y la ciencia; contando con fuertes testimonios de los artesanos; entrelazado con imágenes, a veces duras, a veces poéticas, de la rutina en los refugios; y con una banda sonora que nos remite a la esencia de la pureza indígena: el video es una obra que está a la altura de lo que se propone: rendir un homenaje a todos los refugiados del mundo.

Nota 1:  En el minuto 0´41” se indicó que el trabajo de la Misionera de la Fraternidad – Humanitaria (FFHI) con las artesanas de los refugios indígenas ocurrió en el 2018 y 2019, sin embargo, la fecha correcta es entre 2017 y 2019.

Nota 2: En el minuto 10´11” se menciona que la canoa usada para transporte de los warao se confecciona con buruti, sin embargo esa información no es correcta pues las canoas tradicionalmente se hacen de cachicamo (Calophyllum Brasilense), que en Brasil se lo conoce como Jacareúba.

Nota 3: En el minuto 4¨04” se menciona una consideración de la misionera sobre la práctica de la mendicidad  de los waraos. Vale aclarar que es una consideración y no una conclusión empírica sobre el asunto, teniendo en cuenta que el tema tiene mayor amplitud, y que la práctica de la mendicidad necesita una atención especial para que no  se vuelva normal.