“Este proyecto surgió en mi vida como una cura interior, que siempre necesité. Tuve una infancia muy difícil ” dice, con voz serena, Hermana Domingas, como se conoce cariñosamente a La fundadora de la Obra de Caridad de La Infancia de Santa Isabel (OCSI), una organización establecida oficialmente en 2002 para cuidar a los niños, adolescentes y jóvenes carentes y huérfanos de comunidades en las afueras de Luanda, la capital de Angola. El país africano todavía está tratando de recuperarse de una guerra civil que duró casi 30 años y terminó prácticamente al mismo tiempo que se fundaba OCSI.

En este tercer video de la serie grabada por el equipo de la Fraternidade – Misiones Humanitarias Internacionales, en ocasión de la ayuda llevada a OCSI, la Hermana Dominga dice que, a pesar de haber tenido una infancia muy difícil, siempre cuidó a otros niños. Cuando era pequeña se prometió a sí misma que cuando creciera, haría algo para evitar que, al menos un niño, sufriera lo que ella sufrió. Promesa cumplida. OCSI, cuyo enfoque es la educación, ya ha beneficiado a más de veinticuatro mil niños.

Actualmente, en el orfanatorio  de la Casa de la Infancia, una de las entidades  para niños bajo la tutela de OCSI y que recibió ayuda de la Fraternidade, hay 120 niños y adolescentes hasta 18 años, no todos angoleños. La institución atiende a niños de otros países del continente africano, que encontraron  una gran madre allí, como todos también consideran a la Hermana Domingas. “Los primeros quince niños que vivieron aquí fueron el resultado de la guerra”, recuerda en la primera parte de la entrevista que dio a la Fraternidade. Pronto publicaremos  aquí, en el sitio, más relatos de la Hermana  Domingas, que muestran cómo toda su vida fue dedicada a los niños necesitados y  a los huérfanos.