Tras realizar la ‘Formación de Capacitadores – Estándares Mínimos de Educación de Emergencia’, dos misioneros y representantes de la Fraternidad – Federación Humanitaria Internacional (FFHI) en INEE (Red Interinstitucional para la Educación en Situaciones de Emergencia), Fátima Cavalcante y Anderson Santiago, se preparan como facilitadores del curso “Requisitos Mínimos de la Educación: Preparación, respuesta y construcción”.

La formación de capacitadores, que tuvo lugar virtualmente en octubre, involucró a profesionales con experiencia en Europa, Oriente Medio, África y Sudamérica, y fue realizada por representantes de la INEE en inglés.

La capacitación de noviembre, que tendrá lugar entre los días 11 y 13, ayudará a los participantes a comprender los Requisitos Mínimos para la Educación y sus propósitos, además de desarrollar habilidades para adaptar y aplicar los mismos requisitos en el diseño, implementación y seguimiento de programas de Educación en situaciones de Emergencia.

El curso de formación, según Fátima, trazó un camino sólido para mejorar la formación en el campo humanitario. “Más que guardar información, es necesario no solo enseñar, sino aprender a aprender, a descubrir qué hay detrás de cada nueva lección, entre los errores y los aciertos”, dice.

“La formación está diseñada para prepararnos para multiplicar el conocimiento. Hubo un gran nivel de interactividad y fue posible reunirnos con el grupo de hablantes de portugués para discutir esta próxima capacitación”, dice Anderson.

NORMAS MÍNIMAS

Según Anderson, las capacitaciones son una oportunidad para que los involucrados en el eje de Educación de Emergencia de la Fraternidad Humanitaria (FFHI) tengan los conocimientos necesarios para apoyar los estándares mínimos.

En este sentido, Fátima enfatiza el contenido que, además de contar con una producción internacional de excelencia, aborda la importancia estratégica de la educación en crisis humanitarias y la coloca como herramienta para salvar vidas.

“Para encontrar un camino más efectivo en la vida de las personas involucradas en crisis humanitarias, la Educación de Emergencia necesita construir una mirada contextualizada, interactuar con muchos actores y organizar estrategias con la participación de personas, comunidades, organizaciones, gobiernos y entidades nacionales e internacionales”, evalúa.

El curso, dice la misionera, “promovió una preciosa profundización en el alcance de las mejoras en las respuestas a las crisis humanitarias”.

Ahora, los dos misioneros, Fátima y Anderson, finalizan los últimos detalles para la facilitación del curso de noviembre, que contará con la intervención de tres misioneros más de la Fraternidad – Humanitaria (FFHI), entre otros participantes. “Con este curso, nos estamos preparando para multiplicar para otras personas que trabajan en esta área y que están menos formadas en Educación de Emergencias”, dice Anderson.

 “Seguimos con nuevos desafíos, perfeccionando recursos, herramientas y patrones de conducta”, agrega Fátima.

 

Colección de fotografías de las Misiones Roraima, Colombia y Angola, tomadas en el período anterior a la pandemia.